El Gobierno griego aprobó reducir en 30.000 funcionarios su sector público este mismo año, tras un acuerdo con los inspectores de la Comisión Europea (CE), el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Central Europeo (BCE).
La decisión fue adoptada en una reunión extraordinaria del Consejo de Ministros, convocada por el jefe de Gobierno, Yorgos Papandréu, con el objetivo de ahorrar 300 millones de euros hasta final de 2012, según un comunicado del portavoz oficial griego, Ilias Mosialos.









